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1 de cada 3 niños y niñas desplazados en Haití tiene 5 años o menos

4 Mar 2025 Global

PUERTO PRÍNCIPE, 3 de marzo de 2025-Más de uno de cada tres niños y niñas desplazados en Haití tiene cinco años o menos, ya que las condiciones continúan deteriorándose para los niños, niñas y sus familias un año después de que el país declarara el estado de emergencia, dijo Save the Children. 

Se calcula que casi 200,000 de los más de 500,000 niños y niñas desplazados en Haití tienen cinco años o menos, muchos de los cuales se han visto obligados a huir varias veces. Estos niños y niñas pequeños son especialmente vulnerables y, mientras estén desplazados, muchos de ellos no podrán acceder a las necesidades básicas de la primera infancia, como vacunas, agua potable, atención sanitaria, alimentos nutritivos y cobijo adecuado frente al calor extremo y la lluvia. 

El 3 de marzo de 2024, Haití declaró el estado de emergencia debido a la escalada de violencia y anarquía en el país, especialmente en Puerto Príncipe, donde los grupos armados han tomado el control de las principales carreteras de acceso a la ciudad. Los niños y niñas desplazados y sus familias viven hacinados en escuelas convertidas en refugios, a menudo sin agua potable, alimentos ni protección.  

Esther*, de 34 años, dio a luz en un campo de desplazados el 4 de marzo de 2024, un día después de que se declarara el estado de emergencia. Ella y sus cinco hijos fueron desplazados por primera vez en noviembre de 2022, cuando hombres armados irrumpieron en su tranquilo vecindario, y desplazados otra vez en agosto de 2023, cuando grupos armados empezaron a apoderarse de territorio en su nuevo vecindario. 

Dijo: "Lanzaron un cóctel molotov contra mi casa y lo primero que pensé fue que iba a morir. En aquel momento estaba embarazada. Tiré a mis dos hijas por encima del muro de nuestra casa y luego salté yo misma. Fue la misma escena para todos en el vecindario; todos intentaban salvarse a sí mismos y a sus familias. Nadie tenía tiempo para ayudar a los demás". 

 Esther se enteró más tarde de que ese día habían muerto siete miembros de su familia, entre ellos su madre y su hijo, que estaba con sus abuelos. Esther y el resto de su familia huyeron a un gimnasio con cientos de personas, donde dio a luz a su hija Roseline* en marzo de 2024. 

"Cuatro días después de dar a luz, estalló una pelea entre la policía y los grupos armados fuera del gimnasio. Dispararon gases lacrimógenos dentro del gimnasio, cerca de donde estaba Roseline, y dispararon a mi hijastra en un pie. Cuando el gas lacrimógeno entró en su organismo, la niña no podía respirar ni llorar. El gas le entró en el cerebro, así que tiene un ojo más activo que el otro". 

 Aunque Roseline sigue necesitando asistencia médica, Esther y su marido no pueden permitírsela, pues ya no tienen ingresos. La familia acabó abandonando el gimnasio para ir a otro refugio, donde su hijo mayor fue reclutado por un grupo armado el pasado mes de junio. "No he visto ni sabido nada de mi hijo desde entonces. Creemos que le obligaron a unirse a un grupo armado cuando salió del campamento con unos amigos". 

  Save the Children está apoyando a familias como la de Esther mediante ayuda en efectivo para que puedan comprar los artículos que más necesitan. Con los grupos armados controlando el 85-90% de Puerto Príncipe, no hay ningún lugar seguro para los niños y niñas de la ciudad.  El año pasado fue el más letal para los niños, niñas y adolescentes desde que estalló la violencia de los grupos armados en Haití, y miles de niños y niñas siguen expuestos al reclutamiento y los abusos sexuales.  

 Chantal Sylvie Imbeault, Directora de Save the Children en Haití, ha declarado: 

"Un tercio de los niños y niñas desplazados en Haití tienen cinco años o menos. A pesar de que se ha declarado el estado de emergencia, el mundo sigue viendo cómo grupos armados queman barrios enteros, cómo los niños quedan atrapados en el fuego cruzado y cómo se priva a las familias de sus derechos más básicos: atención sanitaria, alimentos y agua potable.  

"Los primeros 1,000 días de la vida de un niño y niña son fundamentales para su desarrollo, y en este entorno de violencia e inestabilidad, corren el riesgo de quedarse atrás. Sin una intervención urgente, nos enfrentamos a la sombría realidad de una generación que podría no recuperarse del impacto que esta crisis humanitaria está infligiendo en sus primeros años. Su futuro está en peligro, y también el futuro de Haití". 

La única forma de proteger realmente las vidas de los niños y niñas es detener esta violencia y que todas las partes hagan todo lo que esté en su mano para desescalar la situación inmediatamente, ha declarado Save the Children. Se debe permitir que la ayuda humanitaria y los trabajadores humanitarios que salvan vidas lleguen a los necesitados sin demora, y la comunidad internacional debe aumentar urgentemente la financiación humanitaria para Haití.     

Save the Children ha proporcionado ayuda en efectivo a las familias desplazadas del área metropolitana de Puerto Príncipe que viven en escuelas convertidas en refugios para que encuentren soluciones de alojamiento más dignas, al tiempo que ayuda a liberar las escuelas para reanudar las actividades educativas, y ayuda en efectivo a las familias de acogida del departamento de Grand'Anse y Sur. La organización de defensa de los derechos de la niñez también está trabajando a través de socios locales en los departamentos de Oeste, Grand'Anse y Sur de Haití para proporcionar acceso a una educación de calidad y apoyo psicosocial a los estudiantes.